(izq-der) Johan Santana, Jon Niese, Dillon Gee y Matt Harvey

NUEVA YORK – Una rotación que hace poco lucía como una de las más impresionantes en la Liga Nacional, considerada capaz de llegar a la postemporada, sufrió un golpe enorme a mediados de diciembre. Los Mets enviaron a su mejor lanzador, R.A. Dickey, a los Azulejos, desprendiéndose por cuenta propia de su primer ganador del Premio Cy Young en casi 25 años.

La rotación de Nueva York no será la misma en el 2013 y no pretende serlo. Pero si todo sale como los Mets esperan, aún podría tener mucho éxito.

La rotación de los Mets para el Día Inaugural consistiría del venezolano Johan Santana, Jon Niese, Matt Harvey, Dillon Gee y Shaun Marcum, quien fue contratado como agente libre para reemplazar a Dickey. Eso está muy bien. Pero para que los Mets vuelvan a vivir la emoción que Dickey generó durante sus tres años en Queens, es imperativo que Harvey y Zack Wheeler avancen en su desarrollo.

Wheeler no tendrá esa oportunidad enseguida. Como hicieron con Harvey hace un año, el plan de los Mets es que Wheeler, su principal prospecto de pitcheo, comience la temporada en Triple-A y suba al equipo grande durante el verano.

"Estoy algo nervioso, pero de todas maneras saldré a tirar y hacer mi trabajo", dijo Wheeler acerca de sus primeros entrenamientos con el club de Grandes Ligas. "Trataré de ganarme un puesto, pero en verdad estoy aquí para lanzar. Simplemente estaré trabajando con un grupo diferente".

Después de comenzar la primavera pasada en ligas menores, Harvey deslumbró en sus 10 aperturas en la Gran Carpa antes de que los Mets suspendieran su actividad para proteger su brazo. Se espera que el joven serpentinero lance 200 episodios esta temporada. Algunos escuchas califican a Harvey como el segundo abridor de los Mets en un futuro, pero Nueva York piensa que puede llegar a ser un as.

"La prioridad es ganar juegos y hacer todo lo necesario para permanecer aquí", manifestó Harvey en septiembre. "Mantengo la misma mentalidad, que es no hacer más de la cuenta. Solamente salir a atacar la zona de strike, mantener mi cuerpo en forma… pero hay bastantes puntos positivos sobre los cuales construir".

Ante la partida de Dickey, el ancla de la rotación ahora es Niese, quien como Harvey y Wheeler, está bajo control del equipo al menos hasta el 2018. Niese no se perfila como una superestrella como Harvey o Wheeler, pero tiene apenas 26 años de edad y su mejor momento podría estar cerca.

Niese dio un paso agigantado al registrar más de 190 entradas la temporada pasada, fijando las mejores marcas de su carrera en victorias, ponches y bases por bolas por cada nueve entradas. Los Mets piensan que aún tiene espacio para mejorar.

"Obviamente, nunca me siento satisfecho con mis números", expresó Niese en septiembre. "Me hubiera gustado llegar a los 200 episodios, 15 triunfos, un poco más de aperturas, pero así son las cosas. Trataré de hacer todo lo posible para ayudar al equipo".

Después de Niese, el panorama luce algo borroso -- no necesariamente por los nombres que completan la rotación, sino por las expectativas. Santana podría ser el favorito para abrir por los Mets en el Día Inaugural, pero el zurdo no le ha dado a los Mets una temporada completa desde el 2008. Santana puede ser excelente, como lo fue en los primeros dos meses del 2012, o poco productivo, como en la recta final.

Posiblemente sea un poco de las dos cosas.

También está Gee, quien se perdió la segunda mitad de la campaña pasada tras ser operado de emergencia para removerle un coágulo de sangre del hombro de lanzar. Gee ya estado trabajando y dice sentirse muy bien; si ese es el caso, es posible que los Mets aumenten su carga.

Marcum, la nueva cara en la rotación, piensa que "encajará sin problemas en el cuerpo de abridores". Nueva York espera al menos 200 entradas del veterano, conscientes de que serán de calidad si el derecho se mantiene en salud.

De no ser así, los Mets cuentan con más profundidad que muchos otros clubs, ya que tienen en sus filas a los dominicanos Jenrry Mejía y Jeurys Familia, Collin McHugh, Jeremy Hefner y otros serpentineros capaces de llenar un hueco.

Pero comienza con cinco. Y si los Mets guardan alguna esperanza de dar la sorpresa y llegar a los playoffs, necesitarán que, a lo mínimo, cada uno de sus cinco abridores rinda igual que lo hizo en el 2012.

"Si cada uno de los cinco abridores hace su trabajo, se mantiene en salud y lanza al menos 200 capítulos, eso contrarrestará la partida de Dickey", señaló Marcum.