Theo Epstein y Dale Sveum. (Charlie Arbogast/AP)

MESA, Arizona - Decir que los Cachorros de Chicago deberían ser mejores este año de lo que fueron la temporada pasada es algo así como decir que el próximo mes debería ser abril.

Pero en el caso de los Cachorros, lo que se necesita es algo que asemeje esa certeza de que después de marzo viene abril. El equipo del norte de Chicago se encuentra en su segundo año de una profunda reconstrucción. Para completar dicha reconstrucción primero tuvieron que desmantelar. Eso fue lo que sucedió con este club en 2012 y las 101 derrotas llegaron como resultado de este doloroso proceso.

Los Cachorros tuvieron serias deficiencias en su pitcheo el año pasado. Ocuparon la 14ta posición en la Liga Nacional en promedio de efectividad con 4.51. El pitcheo no lució tan mal al principio, pero eventualmente se deshicieron de abridores veteranos como Ryan Dempster y Paul Maholm, perdieron a Matt Garza debido a una lesión, luego se vieron obligados a guardar a Jeff Samardzija debido a su límite de innings. Los reemplazos de estos jugadores batallaron para mantener el equipo a flote.

En el receso de temporada, los Cachorros añadieron algo de pitcheo abridor probado en Scott Baker, Scott Feldman y Edwin Jackson. También agregaron al dominicano Carlos Villanueva, quien ha tenido éxito como abridor y relevista.

Garza se encuentra fuera de acción actualmente debido a una lesión en el dorso. Baker viene de una cirugía Tommy John. El manager Dale Sveum dijo el miércoles que esperaba que Baker estuviera lanzando para los Cachorros a mediados de abril, y Garza regresara a finales de abril o principios de mayo. Mientras tanto, los Cachorros pueden utilizar a Villanueva y Travis Wood en la rotación.

De una u otra manera, estos movimientos deberían mejorar considerablemente la rotación de los Cachorros en comparación a como estaba al final de la campaña del 2012. Los Cachorros también añadieron al relevista Kyuji Fujikawa, cuyos números en Japón fueron extraordinarios.

Cuando a Sveum se le preguntó si el pitcheo de los Cachorros había mejorado "sustancialmente" el timonel respondió: "¿Sustancialmente?, No lo sé todavía. Pero lo que sí sé es que obtuvimos a jugadores de trayectoria, muchachos de experiencia, tipos que saben cómo tirar strikes. El año pasado, tuvimos problemas con todas esas cosas".

Los Cachorros hicieron el compromiso más importante con Jackson, cuatro años y $52 millones. El derecho trabajó cinco sólidos innings el miércoles, cediendo una sola carrera en la derrota de los Cachorros por 2-0 frente a los Rockies.

"Definitivamente es un comienzo en el que las cosas han ido en la dirección correcta", expresó Jackson. "Tenemos todavía dos semanas de entrenamientos [primaverales]. Este es el tiempo en el que los jugadores recuperan su ritmo y se tornan un poco más agresivos".

Jackson describió el ambiente en el clubhouse como "relajado" y dijo que sus compañeros eran un grupo de trato fácil y predijo "un año divertido" con cada uno de ellos dando el máximo en el terreno.

Las adiciones de pitcheo no fueron los únicos movimientos que los Cachorros realizaron durante el invierno, aunque las maniobras para mejorar el pitcheo típicamente son las que generan el mayor y más rápido impacto. Un año de experiencia para estrellas en proceso como el primera base Anthony Rizzo y el shortstop dominicano Starlin Castro, es ganancia para el club. Los Cachorros han añadido calidad y balance por el lado zurdo a su lineup.

"En el papel, hemos llenado algunos huecos a la ofensiva, y tenemos a varios muchachos que adquirieron un año más de experiencia a este nivel", destacó Sveum. "Vamos a contar con cuatro bateadores zurdos en el lineup... y posiblemente cinco si incluimos a [el catcher venezolano Dióner] Navarro, hasta el punto en el que seremos capaces de hacer trabajar a los pitchers de la oposición con los bateadores zurdos que tenemos en la alineación. No será un lineup fácil de enfrentar".

Hubo más buenas noticias el jueves cuando Castro regresó, brevemente pero con éxito, de una lesión en el tendón de la corva izquierda que lo mantuvo fuera de acción desde el 27 de febrero. El dominicano recalcó en varias ocasiones que quería jugar.

"No quiero quedarme en el cuarto de entrenamiento toda mi vida", manifestó.

Castro pudiera todavía ser un talento en proceso, pero al menos el progreso que ya ha demostrado es verdaderamente significativo.

Hasta ahora pudiera ser difícil medir la mejoría que se ha tenido bajo las riendas de la administración Theo Epstein/Jed Hoyer. Pudiera ser acertado decir que los Cachorros se están manejando con profesionalismo y jugando con más responsabilidad bajo el mando de Sveum. Pero ese aspecto tiende a oscurecerse cuando el pitcheo no da el ancho y el club cae en un bache de 18-42 a partir del 1 de agosto hasta el final de la campaña.

Esta es la razón por la que los Cachorros podrían utilizar una mejoría tangible en su récord. Con las maniobras hechas en el receso de temporada es muy probable que el equipo mejore. De qué forma se traduce eso en más victorias es difícil predecirlo.

Si la directiva de la franquicia decide que el progreso no es el suficiente y se ve obligada a canjear a talento establecido a cambio de prospectos con miras hacia el futuro, los fanáticos de los Cachorros tendrán que sumergirse en el concepto de gratificación retrasada. Estos aficionados, ya familiarizados con este concepto, añoran ese tiempo en el que el futuro se convierta en presente.