El GG Ned Colletti (derecha) junto al manager Don Mattingly. (AP)

Hay que confiar en algo: Michael Young le va a ganar un juego por los Dodgers en algún momento de la temporada. De hecho, podría ganarle dos.

Podría hacerlo con un hit como bateador emergente en el octavo inning o como titular ocasional en la tercera base en septiembre. Pase lo que pase, los Dodgers van a estar contentos de haberlo adquirido.

Entre las muchas cosas impresionantes de esta edición del equipo de Los Angeles es cómo han contado con aportes de cada rincón del clubhouse. Tener marca de 52-13 desde el 22 de junio significa gozar de uno de los trechos más dominantes en la historia de Grandes Ligas. Pero no sucedió simplemente por lo que han hecho sus estelares.

Las estrellas sí han jugado como tal. Cuando se habla de Clayton Kershaw, Zack Greinke, Hanley Ramírez y Adrián González, los Dodgers han sido llevados por la gente que estaba supuesta a hacerlo.

Pero Los Angeles también ha sido beneficiario de un trabajo importante de parte de Skip Schumaker, Nick Punto, Jerry Hairston Jr. y otros. Si los Dodgers pueden llegar hasta la Serie Mundial, no habrán pasado desapercibidos los esfuerzos del GG Ned Colletti por fortalecer el roster.

La firma de Schumaker en el invierno no acaparó titulares. Pero el utility ha iniciado 62 juegos entre cuatro posiciones diferentes, incluyendo los tres jardines. Schumaker sirve de recuerdo que cada puesto en el roster es importante y que los mejores gerentes generales del béisbol constantemente buscan la manera de reforzar sus rosters. Aun con los Dodgers arrasando en la Liga Nacional, Colletti ha seguido buscando la manera de mejorar el equipo.

En julio, Colletti agregó a un abridor (Ricky Nolasco ) y a dos relevistas (el dominicano Carlos Mármol y Brian Wilson ). La semana pasada, adquirió al quisqueyano Edinson Vólquez luego de que éste fuera dejado en libertad por los Padres.

Nolasco lleva récord de 6-1 con efectividad de 2.20 en 10 aperturas por los Dodgers, mientras que ha lanzado bien tanto Mármol como Wilson.

Nada de esto es nuevo para Colletti. En tres temporadas anteriores en que los Dodgers fueron a los playoffs, el GG contó con aportes importantes de jugadores que adquirió en la segunda mitad de la campaña.

Por ejemplo, en el 2006 el utility Marlon Anderson bateó .375 con siete jonrones en septiembre y ayudó a los Dodgers a conquistar el comodín de la Nacional. Además, bateó .308 en la Serie Divisional.

Dos años después de eso, Colletti agregó a Greg Maddux, quien hizo siete aperturas en la recta final del 2008 y lanzó desde el bullpen tanto en la Serie Divisional como la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. Y claro, el "palo" fue el dominicano Manny Ramírez, quien arrasó al bate para ayudar a Los Angeles a ganar la División Oeste.

En el 2009, Colletti hizo tres adquisiciones importantes: Jon Garland, el nicaragüense Vicente Padilla y el dominicano Ronnie Belliard.

Todos aportaron. Garland tuvo 3-2 con efectividad de 2.72 en seis aperturas, mientras que Padilla ganó cuatro salidas en la recta final y el juego para asegurar la Serie Divisional. De su parte, Belliard bateó .351 en 24 partidos.

Volviendo al 2013, adquirir a Young no parecía un movimiento tan necesario. Su tercera base regular, el dominicano Juan Uribe, se ha visto sólido tanto con el bate como a la defensa. Y del otro lado del cuadro, González ha sido uno de los mejores inicialistas de la Nacional.

En vez de llenar un hueco, Young llega para aportar su experiencia y su veteranía como bateador derecho. Es alguien que ha participado en dos Series Mundiales y que era bien popular entre sus compañeros de los Rangers.

Young representará una opción adicional para el manager Don Mattingly, tanto viniendo de la banca en medio de los juegos como titular ocasional en el cuadro interior. Cuando Colletti vio la oportunidad de mejorar su equipo, actuó de manera agresiva.

Hay algo curioso de los equipos campeones: Nunca son lo que se suponía iban a ser. Para ganar una Serie Mundial, son decenas de cosas que tienen que caer en su lugar. Ningún manager ni gerente general puede planificar para todas.

Lo único que se puede hacer es seguir agresivo, aprovechar cada oportunidad y construir, construir y construir más. Los Piratas, Orioles, Rays y Yankees han agregado ciertas piezas en las últimas semanas. Diferente a la situación de los Dodgers, esos equipos luchan por sus vidas a esta altura de la temporada. Los Angeles se acerca a un título divisional, pero eso no significa que sea un roster perfecto. Sin embargo, gracias a otro movimiento de Colletti, son mejores que hace una semana.