Clint Hurdle

MILWAUKEE -- Ahora que terminaron con dos décadas de temporadas con más derrotas que victorias, los Piratas de Pittsburgh apuntan más alto: el título de su división.

Los Piratas pusieron fin a la mala racha la noche del martes con su 81era victoria de la campaña. Tomaron una ventaja de dos juegos al frente de la División Central de la Liga Nacional previo al duelo del miércoles por la noche en Milwaukee, y están tratando de contener a San Luis y Cincinnati para obtener el banderín.

"He estado con equipos que han ganado 81 juegos previamente, y este equipo va a ganar más de 81 juegos, muchos más", dijo Marlon Byrd, el jardinero que los Piratas la semana pasada. "Se trata de cambiar una actitud y es lo que ellos han hecho estos dos últimos. Esto era inevitable".

Para Byrd es fácil hablar así. No lleva mucho tiempo con el equipo, luego de ser adquirido en un canje con los Mets para apuntalar la alineación en el empuje por clasificarse a los playoffs.

El segunda base Neil Walker, en cambio, lo vive con más pasió. Después de todo, nació en Pittsburgh y aquí reside.

"Ser parte de este grupo que enderezó el rumbo, más o menos así, en la columna de victoria es bien significativo. No creo que nadie trate de sacar mucho pecho porque los peloteros son muy supersticiosos", dijo Walker.

"Pero el hecho que he transpirado con los Piratas desde que tengo memoria, fanático de béisbol desde que tenía 5 o 6 años, es mucho más significante para mí", añadió.

Los Piratas ya no tendrán que responder a más preguntas sobre la mala racha. Transcurrieron 20 años, 11 meses y 26 días desde la última vez que tenían 81 victorias en una campaña. Tuvieron tres consorcios como dueños y siete mánagers, incluyendo al actual Clint Hurdle. Perdieron 1.796 juegos durante ese lapso.

Hurdle se expresó abrumado por el aluvión de mensajes que ha recibido.

"No son solo de mis amigos, son de gente que conozco en los North Hills (los suburbios) y la ciudad de Pittsburgh", dijo. "Los correos electrónicos y mensajes de texto significan mucho".

Tras la victoria, Hurdle se mostró particularmente feliz por la familia de Roberto Clemente, el extinto miembro del Salón de la Fama que jugó con el número 21.

"La familia por la que más me alegro es la de Clemente", dijo Hurdle. "Ellos me dijeron al comienzo de la temporada que no podíamos tener 21 temporadas perdedoras, que debíamos encontrar la forma en que el número de Roberto no estuviera vinculado con esto. Yo les dije que encontraríamos la manera de evitarlo. Lo hemos hecho".

Clemente, la máxima leyenda del béisbol puertorriqueño y de los Piratas, finalizó su carrera exactamente con 3.000 hits y murió en un accidente de aviación en la víspera de Año Nuevo, en 1972, mientras trataba de llevar comida y ayuda a las víctimas de un terremoto en Nicaragua.