Charles Steinberg. (Charles Krupa/AP)

BOSTON-- Cuando volvía a su oficina en el Fenway Park, después del tradicional juego matutino de los Medias Rojas en el Día de los Patriotas, Charles Steinberg vio en la televisión los reportes de que habían ocurrido explosiones en la meta del Maratón de Boston.

Vio las imágenes de los destrozos en la calle Boylston. Oyó cuando la policía dijo que un incendio en la Biblioteca John F. Kennedy podría estar relacionado con los atentados. Y pensó, "seguimos nosotros".

"Eso agravó el miedo", dijo Steinberg, vicepresidente ejecutivo de los Medias Rojas, quien organiza muchas ceremonias antes de los juegos del equipo. "Dado que se pensaba que había una secuencia de ataques contra lugares emblemáticos de Boston, era imaginable que el Fenway Park fuera el próximo".

A toda prisa y con obediencia, el personal de los Medias Rojas abandonó el parque, pero Steinberg y sus asistentes regresaron pronto, a fin de planificar el regreso del equipo desde Cleveland, a donde había viajado tras el juego del lunes por la mañana. El resultado fue una ceremonia emotiva que se convirtió en un homenaje durante toda la temporada para las víctimas, médicos, enfermeras, policías y voluntarios que estuvieron en el sitio de las explosiones.

"Creo que fue un momento que nos permitió fortalecernos en cierto modo", dijo el lunes el manager John Farrell, mientras los Medias Rojas se preparaban para la Serie Mundial. "Era una oportunidad para que nuestros peloteros entendieran su importancia para la ciudad y supieran lo que significan los Medias Rojas en esta región".

En el Monstruo Verde, la gran barda del Fenway, se colocó un emblema con la "B" que es símbolo del equipo y un juego de palabras en inglés, que significa "sé fuerte". El mismo emblema se colocó en los uniformes de los peloteros y se podó en el césped del parque.

Los Medias Rojas avanzaron al Clásico de Otoño el sábado, por tercera vez en 10 años. Abrirán la serie el miércoles, recibiendo a los Cardenales de San Luis, y Steinberg trabaja con las Grandes Ligas en busca de una forma apropiada de rendir homenaje a quienes resultaron muertos o heridos en los atentados del 15 de abril.

Dentro de la casa club de los Medias Rojas, el homenaje continúa.

Shane Victorino, cuyo grand slam amarró la Serie de Campeonato contra Detroit, vestía una camiseta que decía, "en apoyo a todas las víctimas". Abundan también copias de la portada de la revista Sports Illustrated, alusiva al tema y con la imagen de Jonny Gomes. Arriba del casillero de Mike Napoli hay un escudo de la policía de Boston, que ayudó a capturar al sospechoso Dzhokhar Tsarnaev después de una cacería de un día por toda la ciudad.

"Lo que puedo decirles es que no podría estar más orgulloso de la forma en que han actuado y reaccionado los jugadores frente a la gente que resultó afectada", dijo Steinberg. "Tomaron la iniciativa".

Tres personas murieron y más de 260 resultaron heridas en los atentados. Un agente policial del Instituto Tecnológico de Massachusetts falleció durante la operación que buscaba a los sospechosos.