Rick Hahn y Ken Williams . (AP)

CHICAGO -- Hace dos años en las Reuniones Invernales en Dallas, los Medias Blancas adquirieron al prospecto venezolano Néstor Molina a cambio de Sergio Santos. Durante su encuentro con los medios, el entonces gerente general Ken Williams expresó que el equipo estaba comenzando el proceso de reconstrucción.

Luego, casi de inmediato, rectificó lo dicho al manifestar que en realidad estaban "remodelando" al equipo. Y como ejemplo de que los Patipálidos son más peligrosos cuando no son incluidos como los favoritos, ganaron 85 juegos, manteniéndose por encima de los Tigres en la División Central de la Liga Americana por casi cuatro meses de la campaña, incluyendo la mayoría del mes de septiembre.

Sin embargo, llegó el letargo -- un final de temporada con foja de 4-11 en el 2012 fue seguido por una temporada con 99 derrotas en el 2013, el primer año bajo Rick Hahn como gerente general y Williams como consultor.

Muchos llegaron a pensar que esto pudo haber convencido al dueño del equipo, Jerry Reinsdorf, a seguir el ejemplo de los Cachorros y echar a perder varias temporadas para alcanzar una meta todavía lejana. Pero claramente, los Medias Blancas no operan de esta manera.

Por eso un pacto de seis años y US$68 millones para el toletero cubano José Abreu - posiblemente la mayor contratación de la temporada muerta para los Medias Blancas-- y el negarse a cambiar a su as Chris Sale, quien está bajo contrato hasta el 2017 con opciones para los dos siguiente años, sería la mejor ganga en la Gran Carpa. Y Hahn solamente había comenzado a trabajar, como lo demostró la semana pasada con un par de movimientos con los D-backs, quienes piensan que pueden darle la pelea a los Dodgers.

El antesalista y bateador de poder Matt Davidson se unió al guardabosque Adam Eaton como parte de la impresionante renovación de una alineación que ocupó el último lugar de la Liga Americana con 3.7 carreras por juego este año. Davidson fue adquirido por el cerrador Addison Reed, quien salvó 40 partidos la temporada pasada pero también echó a perder ocho oportunidades de rescate, igualando al dominicano Fernando Rodney por la mayor cantidad entre los taponeros.

Ahora incluyendo al venezolano de 22 años Avisaíl García, quien llegó por medio del cambio por Jake Peavy, Chicago tiene un grupo de jóvenes toleteros que Hahn señala como "el nuevo núcleo". El directivo ha tomado las riendas de un conjunto con un pésimo desempeño y lo ha convertido en un grupo de piezas interesantes.

Aunque la decisión de renovar con Paul Konerko -- quien aceptó US$11 millones menos para regresar al equipo como suplente y mentor en la organización -- parece haber llamado más la atención que cualquier otra maniobra hecha por Hahn, muchos deben elogiarlo por tener la misma filosofía que funcionó muy bien en los Medias Blancas bajo el gerente general Ron Schuler.

"Cuando se complete el desarrollo de este equipo, tendremos muchachos que han marchado todos por el mismo camino", indicó Hahn. "Hemos trabajado para tener eso durante un buen tiempo. Queremos un núcleo joven".

Tras tres campañas sin buenos resultados de 1996 a 1998, parecía que los Medias Blancas se iban a quedar en el sótano, pero se recuperaron para conseguir 95 victorias y llevarse la División Central de la Liga Americana en el 2000. ¿Será que dentro de algunos años veremos de la misma manera las transacciones que Hahn ha hecho ahora?

Davidson, un hombre acuerpado con un swing largo y que sigue desarrollando su poder, es la clase de bateador joven que muchos desean tener -- la clase de pelotero que se ve cada vez menos en cualquier nivel del béisbol. Y en una alineación que incluye a Abreu (capaz de pegar más de 30 cuadrangulares como novato en el 2014) y García, el nuevo antesalista no será el único en cargar con la ofensiva.

Eso ocurrió con Konerko cuando llegó a Chicago después de estadías con los Rojos y los Dodgers. Bateó junto a toleteros jóvenes como el venezolano Magglio Ordóñez y el panameño Carlos Lee, y también fue acompañado por bateadores como Aaron Rowand y Joe Crede.

Esa es la clase de lineup que Hahn busca reunir.

Y parece que el proyecto no ha terminado.

El directivo espera encontrar a un equipo que quiera agregar a Adam Dunn, quien ha pegado 75 jonrones y ha impulsado 182 carreras en los últimos dos años. Hahn también tiene un jugador del medio del cuadro que desea cambiar -- si los Yankees llegan a darse cuenta del gran valor que el cubano Alexei Ramírez podría tener en un equipo que busca soluciones a largo plazo para la intermedia o el campo corto. Tiene un guardabosque de sobra para canjear-- le gustaría recibir un joven receptor por el dominicano Alejandro de Aza o por el cubano Dayán Viciedo -- y tiene un superávit de prospectos para el medio del cuadro que podrían ser incluidos en cambios.

Es cierto que los Medias Blancas aún tienen trabajo que hacer, pero gracias los esfuerzos de Hahn el club va por el camino correcto.