Johnny Cueto. (Paul Sancya/AP)

GOODYEAR, Arizona -- Johnny Cueto estaba parado frente a su casillero, rodeado por un semicírculo de reporteros que querían saber cómo se sentía el as de los Rojos de Cincinnati. Pero faltaba alguien en el grupo: un traductor.

Cueto escuchó preguntas en inglés y las contestó lo mejor que pudo, aunque no se siente totalmente cómodo con el idioma. Unas cuantas veces se detuvo y pidió escuchar la pregunta de nuevo.

"Estoy tratando", comentó.

Cueto trata de ser un as en varios sentidos.

El lanzador de 28 años ya ofrece entrevistas en inglés esta primavera, algo que considera parte de ser un líder. Y también está cambiando sus lanzamientos para tratar de evitar las lesiones musculares que acabaron con su participación en los playoffs de 2012 y la mayoría de la temporada pasada.

Cueto todavía luce cabello largo y tiene una dedicación al condicionamiento que sus compañeros de equipo y coaches admiran. Con el traslado del locuaz abridor Bronson Arroyo a Arizona, Cueto piensa que ha llegado el momento de colocarse al frente de una de las mejores rotaciones de la Liga Nacional.

"En el caso de Johnny, creo que ha decidido convertirse en un líder y trata de participar más en lo que hacemos", dijo el manager Bryan Price. "Cuando uno no hace algo a lo que está acostumbrado, se expone".

"Y decir que desea hacer algo sin que se lo ordenen dice mucho de esa madurez y del tipo de papel que quiere jugar para nuestro equipo, especialmente ahora que Bronson no está".

Pero lo principal es que se mantenga saludable.

Cueto fue uno de los mejores jugadores de la Liga Nacional en 2012, cuando ganó 19 juegos, un récord personal. Abrió por los Rojos en los playoffs en San Francisco y se lesionó un músculo en el lado derecho, que lo obligó a abandonar tras sólo ocho lanzamientos.

La temporada pasada fue más de lo mismo. Una lesión en un músculo debajo del hombro de lanzar siguió molestándolo y lo tuvo en la lista de lesionados tres veces. Al final de la temporada pasada finalmente se sintió bien, pero nunca recuperó la forma. Cueto terminó 5-2 en 11 juegos como abridor, con una efectividad de 2.82.

"No sé qué sucede", dijo Cueto. "Es una locura".

A Price lo ascendieron de coach de pitcheo después que los Rojos perdieron el juego de comodín en Pittsburgh --Cueto abrió ese partido y le anotaron una derrota por 6-2 -- y el dirigente Dusty Baker fue despedido. Price ha trabajado esta temporada con Cueto para que cambie ligeramente su mecánica de lanzar. El derecho le da la espalda al plato, parecido a como hacía el cubano Luis Tiant, y se descuelga por el lado de la lomita cuando lanza la bola.